Panteón de Hombres Ilustres

Saludos gatunos amigos. Hoy os voy a descubrir uno de los lugares, quizás, menos conocido de la capital, y en el que están depositados los restos de algunos de los personajes más influyentes de la política española en los últimos años del siglo XIX y primeros del XX, el Panteón de Hombres Ilustres. Y voy a empezar contándoos la historia de cómo se gestó la idea de este mausoleo.
Historia del Panteón de Hombres Ilustres
En 1836 fueron expulsados los franciscanos de la Basílica de San Francisco el Grande; esto sumado a la expropiación de los bienes de la Iglesia con la Desamortización en 1835 de Juan Álvarez de Mendizábal, se decidió utilizar el templo para otros menesteres. Así, el 6 de noviembre de 1837, las Cortes Generales votaron para convertirlo en Panteón Nacional de Hombres Ilustres, que acogería los restos mortales de los personajes considerados de especial relevancia en la historia de España, los cuales serían elegidos por las Cortes pasados cincuenta años de su fallecimiento.
En 1841, la Real Academia de la Historia fue encargada de proponer una primera lista de personajes que debía albergar el panteón, pero el proyecto quedó en suspenso. El 31 de mayo de 1869, el historiador y político Ángel Fernández de los Ríos propuso de nuevo la realización del Panteón, y el gobierno de Ruiz Zorrilla nombró una comisión formada por de los Ríos, Salustiano Olózaga, Fermín Caballero, Juan Eugenio Hartzenbusch, Ventura Ruiz Aguilera, Francisco Silvela, Estanislao, Pere Borrell y Antonio Gisbert, a la que se dio de plazo un mes para investigar el paradero de los restos de hombres ilustres y proceder a su traslado, sin perjuicio para familiares, descendientes y corporaciones.
Se buscaron sin éxito los restos de Luis Vives en Brujas (Bélgica), los de Antonio Pérez (secretario de Felipe II) en París, los de Cervantes, Lope de Vega, Juan de Herrera, Velázquez, Jorge Juan y Claudio Coello en Madrid, los de Tirso de Molina en Soria, y los de Mariana y Moreto en Toledo. También se buscaron las cenizas de Pelayo, el Cid, Guzmán el Bueno, Murillo, Juan de Juanes, Arias Montano, Vallés, Melo, Jovellanos, Campomanes, Floridablanca, Goya, etc., pero sin resultado. Después de la infructuosa búsqueda se llegó a la conclusión que muchos de estos restos se habían perdido definitivamente. Ya, por fin, el 20 de junio de 1869 se inauguró el Panteón, con un Te Deum, cien cañonazos y una procesión de unos cinco kilómetros de longitud, con varios carros, cada uno de los cuales representaba a cada uno de los personajes.
Desde el primer momento, el panteón tuvo muchos detractores, comenzando con las fuerzas conservadoras, una escasa financiación y negación de algunas localidades que tenían a muertos ilustres, y no querían enviarlos a Madrid y quedarse sin reclamos turísticos. Además, los franciscanos y clérigos de la Obra Pía solicitaron la devolución del edificio, lo que obtuvieron en noviembre de 1869. Después el Panteón pasó a ser jurisdicción del Ministerio de Estado y se inicia su disolución, restituyendo a los lugares de origen los cuerpos que habían sido trasladados.
Ante el fracaso de la idea inicial, se prefirió enterrar sólo a héroes militares. La nueva ubicación del Panteón iba a tener lugar en el Convento de Inválidos de Atocha, anterior convento de los dominicos. En 1891 se comenzó a construir el proyecto, que duró hasta 1899, dándose las obras por concluidas en este último año por lo elevado de su coste. En 1901 se trasladaron a él los restos de Palafox, Castaños, Gutiérrez de la Concha, Prim y Ríos Rosas. En años posteriores recibieron sepultura los de los políticos Francisco Martínez de la Rosa, Diego Muñoz-Torrero, Juan Álvarez Mendizábal, José María Calatrava, Salustiano Olózaga, Agustín Argüelles, Antonio Cánovas del Castillo, Práxedes Mateo Sagasta, Eduardo Dato y José Canalejas.
El edificio actual
La Basílica de Nuestra Señora de Atocha fue levantada sobre el antiguo convento de los dominicos de Nuestra Señora de Atocha, que albergaba a la primitiva ermita que daba culto a la Virgen de Atocha. Se tiene constancia de la Ermita de Atocha desde 1152, mediante manifiesto del arzobispo de Toledo don Juan que, sin tocar la pequeña capilla, decide construir la Iglesia de Santa María de Atocha ante la mayor presencia de los fieles, anexionado la propiedad a la Iglesia de Santa Leocadia de Toledo. En el siglo XVI, el confesor del emperador Carlos V, fray Juan Hurtado de Mendoza ante la ruina en que se encontraba la Iglesia de Santa María de Atocha, decidió reformarla y convertirla en una gran Iglesia.
El rey Felipe II, con gran devoción por la Virgen de Atocha, la llamaba Patrona de Madrid, levantando la Capilla Mayor. Felipe III, con cédula del 10 de noviembre de 1602, puso bajo su patronato la Iglesia y el Convento de Atocha. En 1643, Felipe IV proclamó a Nuestra Señora de Atocha protectora de la Familia Real. Carlos II, tras el incendio que se produjo en la Iglesia el 14 de agosto de 1652, ordenó restaurarla por completo con la participación de Lucas Jordán. El 5 de diciembre de 1808 entraron las tropas francesas, expulsando a los dominicos y convirtiéndola en cuartel. Cuando termina la invasión napoleónica, con el consiguiente robo y destrucción de obras de arte, los dominicos regresan al Convento hasta que se produce su expulsión en 1834, produciendo grandes daños a la Iglesia, quedando el convento como cuartel de Inválidos y la iglesia como parroquia castrense.
El pontífice Pío IX, el 12 de noviembre de 1863, la convierte en Basílica Menor. La reina regente María Cristina, viuda de Alfonso XII, ante el penoso estado en que se encontraban los edificios ordenó su derribo y la construcción de otra Iglesia, adosando al templo un Panteón de Hombres Ilustres. El arquitecto Fernando Arbós y Tremanti ganó el concurso público, proyectando una Basílica de estilo neobizantino con un campanil y un panteón inspirado en el Camposanto de Pisa. En 1891 comenzaron las obras del campanil y el panteón, pero se suspendieron en 1899 por falta de fondos. En 1924 los dominicos solicitaron medios económicos al rey Alfonso XIII, consiguiendo la propiedad y nuevos terrenos encomendando a la comunidad el cuidado del Campanil y del Panteón (en la actualidad pertenecientes al Patrimonio Nacional), ante lo que los frailes prosiguieron las obras sin seguir el proyecto de Fernando de Arbós y Tremanti.
Durante la Guerra Civil el Convento y la Iglesia fueron incendiados. En 1951 se inauguró la nueva Iglesia de estilo neoclásico con trazos de arquitectura madrileña. En 1970, siendo alcalde de Madrid Carlos Arías Navarro, en el espacio libre entre el Campanil y el Panteón se construyó el Colegio Virgen de Atocha, de los Padres Dominicos, quedando aislado el Campanil. A finales de los años ochenta, Patrimonio Nacional se encargó de restaurar y abrir al público el Panteón de Hombres Ilustres. En la remodelación del eje Prados-Recoletos, los arquitectos Álvaro Siza y Juan Miguel Hernández de León, propusieron demoler el Colegio para dar mayor visibilidad al Panteón, pero no fue admitido.
Monumentos funerarios
El edificio es de planta cuadrada, con tres galerías con arcadas y vidrieras y dos cúpulas semiesféricas en las esquinas. En las galerías están dispuestos los distintos monumentos funerarios, y cada una de ellas, tiene una puerta en medio por la que se puede acceder a un pequeño jardín central, que alberga el Mausoleo Conjunto. Todo el edificio está rodeado por un jardín, y este a su vez, por una verja de hierro.
Según el mapa adjunto, los monumentos funerarios están numerados de la siguiente forma, para llevar una pequeña organización de la visita:
1.- Práxedes Mariano Mateo-Sagasta y Escolar (1825 – 1903)
Fue ingeniero de caminos, político progresista, miembro del Partido Liberal, y varias veces Presidente del Gobierno.
El Mausoleo es obra de Mariano Benlliure, de 1904, todo él esculpido  en mármol blanco. Está compuesto por tres gradas sobre las que se levanta un túmulo, en el que yace el político, con el toisón de oro. En su cabecera aparece la figura de una joven que cierra un libro, que representa a la Historia. A los pies, un obrero, que simboliza al pueblo, descansa apoyado sobre los Evangelios, que simbolizan la verdad, y en la mano derecha lleva una espada con la Justicia esculpida en la empuñadura y una rama de olivo sobre la hoja, como símbolo de la paz.
2.- Eduardo Dato Iradier (1856 – 1921).
Político conservador, fue diputado con Alfonso XII, y regentó varios ministerios (Gobernación, Gracia y Justicia, Estado, Marina…) y también fue Presidente del Consejo de Ministros.
El Mausoleo es obra de Mariano Benlliure, y lo realizó en 1928 en mármol y bronce. Sobre una base de gran altura, se eleva una urna funeraria en la que yace el político, envuelto en unsudario, y con las manos sobre el pecho. En la cabecera, aparece una esbelta figura de una mujer, de mármol, con una cruz en alto, mientras que a los pies, dos amorcillos flanquean el escudo de España.
3-. Antonio de los Ríos Rosas (1812 1873)
Político liberal-conservador. Fue diputado, embajador en Roma, ministro dela Gobernación y Presidente del Congreso de los Diputados.
El Mausoleo es obra de Pedro Estany, realizado en 1905, en mármol blanco y bronce con damasquinados en oro. Es un sepulcro tipo retablo. Aparece un genio alado que flota sobre una nube y ofrece una rama de laurel al busto del difunto, de bronce, coronado con una rama de laurel (también de bronce) y una mujer llora abrazada al féretro.
4.- Antonio Cánovas del Castillo (1828 – 1897)
Político conservador y literato. Importante artífice de la restauración monérquica, convirtiéndose en el máximo dirigente del Partido Conservador, defensor del bipartidismo y la alternancia del poder. Presidente del Consejo de Ministros durante la mayor parte del último cuarto del siglo XIX.
El Mausoleo es obra de Agustí Querol Subirats, realizado en 1906, también de tipo retablo. Esculpido en mármol blanco, presenta una urna rectangular, con seis hornacinas de arco de medio punto con altorrelieves que representan a la Templanza, la Sabiduría, la Justicia, la Elocuencia, la Prudencia y la Constancia. Sobre la urna yace una estatua que representa al difunto. En su cabecera, una figura femenina, símbolo de la Patria, llora al difunto, mientras otras dos figuras femeninas, que representan la Historia y el Arte, encuadran una composición que representa a Cristo crucificado, rodeado de plañideras.
5.- Mausoleo Conjunto
Fue inaugurado el 20 de febrero de 1857 en el desaparecido cementerio de San Nicolás (actual Archivo y Biblioteca Regional de la Comunidad de Madrid, y fue trasladado al Panteón de Hombres Ilustres en 1912. Es obra del arquitecto Federico Aparici y de los escultores Ponziano Ponzano y Sabino Medina.
Se le denomina ‘Monumento a la Libertad’, y está formado por un cuerpo cilíndrico cubierto por tejado cónico, rematado por una alegoría a ‘La Libertad’ esculpida por Ponciano Ponzano. Tres estatuas de Sabino Medina representando la Pureza, el Gobierno y la Reforma se apoyan sobre los sarcófagos de Juan Álvarez Mendizábal (1790-1853), Agustín de Argüelles Álvarez González (1776-1844) y José María Calatrava y Martínez (1781-1846), para cuyos restos estaba destinado el monumento, luego también acogió los de Diego Muñoz-Torrero y Ramírez Moyano (1761-1829), Francisco Martínez de la Rosa (1787-1862) y Salustiano de Olózaga Almandoz (1805-1873).
6.- Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen ‘Marqués del Duero’ (1806 – 1874)
Militar y Político liberal-moderado, distinguido en los combates contra las insurrecciones carlistas. Adquirió el título de Marqués del Duero, tras la defensa de los derechos de doña María de la Gloria en Portugal.
El Mausoleo, terminado en 1880, fue esculpido en mármol blanco y piedra caliza por Arturo Mélida y Alinari, excepto la estatua que sostiene la efigie del marqués, que es obra de Elías Martín. Semeja un retablo, con un arco bajo el que aparece Marte, dios de la guerra, con casco y actitud meditabunda, sostiene un clípeo o medallón con el busto en relieve de Manuel Gutiérrez de la Concha; el arcosolio inferior aparece velado o protegido por un león, símbolo de la inmortalidad. En la parte exterior, están grabados los nombres y fechas de las batallas donde se distinguió el general.
7.- José Canalejas Méndez (1854 – 1912)
Político liberal progresista, elegido diputado con 27 años, y llegóa ocupar varios ministerios y fue Presidente del Consejo de Ministros.
El Mausoleo es obra de Mariano Benlliure, realizado en mármol blanco, y fue inaugurado en 1815. Sobre una base, dos hombres y una mujer trasladan el cuerpo del político asesinado hacia su sepulcro. Sobre el dintel, aparece la imagen de Cristo, con los brazos abiertos. En la parte trasera, bajo una cruz latina, hay dos guirnaldas con hojas de laurel y encina, símbolo de la inmortalidad.
Bien queridos amigos, Esta es la información que he podido adquirir del Panteón de Hombres Ilustres de España. Espero que os haya gustado la entrada. En próximos artículos, os seguiré contando más de nuestra preciosa ciudad. Os espero, no faltéis y recordad… ¡PASO LISTA! Saludos gatunos.
 
 
 
 
Texto y fotos: + Manolo G. Sanahuja (El Blog de Madriles)
Documentación: + https://www.patrimonionacional.es/
                           + Carteles informativos del Panteón de Hombres Ilustres.
                           +https://www.fuenterrebollo.com/recuerdos/panteon-madrid.html

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